Juramentan a jueces del Premio a la Excelencia en su 10ª. Edición organizado por Cementos Progreso y CGC
Con una décima edición en marcha y un proceso que reconoce lo mejor de la industria de la construcción en 9 categorías, el Premio a la Excelencia inició una nueva etapa clave el 21 de abril: la juramentación oficial de su jurado calificador. Este acto marca el punto de partida de una evaluación que definirá a los proyectos más destacados a nivel local y regional.

El evento fue organizado por Cementos Progreso y la Cámara Guatemalteca de la Industria de la Construcción (CGIC), el cual buscó formalizar la participación de los jueces y activar el proceso de análisis de las obras nominadas.
“La juramentación es muestra del compromiso del jurado con criterios de transparencia, rigor técnico y objetividad. Cada integrante asume la responsabilidad de evaluar propuestas que representan avances significativos en el sector”, indicó Ewald Scheel, vicepresidente ejecutivo de Región Norte de Cementos Progreso.
El Premio a la Excelencia estructura su proceso en dos fases. En la primera, el jurado selecciona a los ganadores en el ámbito local dentro de las nueve categorías establecidas.
Posteriormente, los proyectos avanzan a una segunda etapa regional, donde compiten con iniciativas de otros países. Este modelo amplía la visibilidad de las obras y posiciona a los proyectos destacados en un contexto más amplio, con estándares comparativos a nivel regional.
Nueve categorías que definen la excelencia
El Premio a la Excelencia estructura su evaluación en 9 categorías, cada una representada por materiales que evocan resistencia, innovación y valor en la construcción:
- Ónix: reconoce la edificación comercial y de usos mixtos que impulsa el dinamismo urbano.
- Ópalo: reconoce los complejos industriales, bodegas, ofibodegas, fábricas y centros de distribución que se distinguen por su diseño funcional, eficiencia operativa y contribución al desarrollo económico e industrial.
- Ágata: premia edificios de gobierno, religiosos y culturales que fortalecen el tejido social y el bienestar colectivo.
- Obsidiana: destaca proyectos de infraestructura que conectan, mueven y hacen avanzar al país.
- Jaspe: reconoce la vivienda unifamiliar, donde los hogares combinan diseño y armonía con el entorno.
- Magnetita: distingue proyectos de vivienda vertical eficiente y sostenibles con un costo inferior de $150,000.00 por unidad.
- Oro: premia proyectos de vivienda vertical de diseño funcional y confort moderno con un costo mayor a USD$150,000 por unidad.
- Basalto: destaca proyectos de condominios accesibles que priorizan calidad de vida con un costo inferior a USD$150,000.00 por unidad.
Cada categoría permite una evaluación especializada y comparativa, alineada con las tendencias actuales del sector y con el uso predominante del concreto como material clave.
El Premio a la Excelencia es la plataforma que visibiliza buenas prácticas y eleva la calidad de los proyectos en Guatemala y ahora por primera vez en la región, incluyendo dentro del certamen regional a los países de Costa Rica, Panamá y El Salvador. La juramentación del jurado calificador representa el inicio de un proceso que impacta directamente en la forma en que se concibe, ejecuta y reconoce la construcción.
Con esta décima edición, el certamen se convertirá en referente del sector y abre una nueva oportunidad para destacar el talento, la disciplina y la visión que transforman el entorno construido.
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