La importancia de reconocer el impacto de la IA, identificar los deepfakes y la urgencia de ciberseguridad fue abordada por ESET
El acelerado avance de la Inteligencia Artificial (IA) transforma la forma en que se crea, consume y comparte información, pero también está elevando el nivel de sofisticación de las amenazas digitales en América Latina. Entre ellas destacan los deepfakes, contenidos sintéticos capaces de recrear imágenes, voces y videos con un nivel de realismo cada vez mayor, que hoy son utilizados para fortalecer campañas de desinformación, facilitar fraudes y ejecutar ataques de suplantación de identidad.

Conocer acerca de los deepfakes es de vital importancia, más aún por el momento coyuntural que vive Guatemala y en el marco de las Elecciones Generales 2027.
De acuerdo con los hallazgos del ESET Security Report 2026, el 56.3% de los profesionales de la región considera que la automatización de amenazas mediante IA es el principal riesgo asociado a esta tecnología. La preocupación alcanza su nivel más alto en el sector manufacturero, donde el 74.6% comparte esta percepción, seguido por educación (63.5%).
Además, el 19.6% de los encuestados identifica los deepfakes como el principal riesgo, cifra que aumenta al 24.2% entre las organizaciones del sector de informática y tecnología.
Estos datos reflejan un escenario en el que la IA no solo está modificando el panorama de la ciberseguridad, sino que también evidencia la necesidad de fortalecer la gobernanza y las políticas internas para un uso seguro de estas tecnologías.
Conocer acerca de los deepfakes es de vital importancia, más aún por el momento coyuntural que vive Guatemala y en el marco de las Elecciones Generales 2027.
De acuerdo con los hallazgos del ESET Security Report 2026, el 56.3% de los profesionales de la región considera que la automatización de amenazas mediante IA es el principal riesgo asociado a esta tecnología. La preocupación alcanza su nivel más alto en el sector manufacturero, donde el 74.6% comparte esta percepción, seguido por educación (63.5%). Además, el 19.6% de los encuestados identifica los deepfakes como el principal riesgo, cifra que aumenta al 24.2% entre las organizaciones del sector de informática y tecnología.
Estos datos reflejan un escenario en el que la IA no solo está modificando el panorama de la ciberseguridad, sino que también evidencia la necesidad de fortalecer la gobernanza y las políticas internas para un uso seguro de estas tecnologías.
"Los deepfakes dejaron de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta que potencia fraudes, manipula narrativas y facilita la suplantación de identidad. Hoy ya no podemos confiar únicamente en lo que vemos o escuchamos; las organizaciones necesitan fortalecer sus procesos de verificación y preparar a sus equipos para enfrentar este nuevo escenario", explicó David González, especialista en Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
El reto de combatir la desinformación
Además del impacto en la seguridad empresarial, el crecimiento de los contenidos sintéticos plantea un desafío para la sociedad en general. Diversas investigaciones demuestran que corregir una creencia basada en información falsa resulta complejo una vez que esta se ha difundido, lo que convierte a las campañas de desinformación en una de las principales amenazas del entorno digital.
Ante este panorama, regulaciones como la Ley de IA de la Unión Europea comienzan a establecer estándares de transparencia para el uso de la inteligencia artificial, exigiendo identificar los contenidos generados mediante estas tecnologías e implementar medidas que reduzcan su uso malicioso.
Para el especialista, la respuesta debe ir más allá de la adopción de nuevas herramientas tecnológicas.
"La inteligencia artificial seguirá evolucionando y ofreciendo nuevas oportunidades, pero también nuevos riesgos. Por ello, las empresas necesitan combinar tecnología, políticas internas claras y capacitación continua para fortalecer el pensamiento crítico de sus colaboradores, verificar la autenticidad de la información y reducir el impacto de los fraudes impulsados por IA", añadió González.
En este contexto, la ciberseguridad deja de enfocarse únicamente en la protección de datos para convertirse también en un mecanismo que resguarda la autenticidad de la información y la confianza digital, dos activos fundamentales para las organizaciones en la era de la inteligencia artificial.
La información fue presentada durante un taller para periodistas realizado en el marco del ESET Security Day, el evento más importante de la compañía en Guatemala, donde especialistas analizaron las principales tendencias, riesgos y desafíos que marcarán el panorama de la ciberseguridad en la región.
Guatemala sin legislación en materia de ciberseguridad:
Leandro González, Product Marketing Manager de ESET para Latinoamérica comentó acerca de la importancia de la protección y legislación en materia de ciberseguridad e hizo énfasis en las normativas ya aprobadas entre ellas Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y en general las leyes apuntan a la protección de la información de los ciudadanos.
En el caso de los ciudadanos, a través de la normativa de ciberseguridad se pueden exigir derechos y también conocer las obligaciones. En ese caso, la precaución de la información que se comparte o que solicitan.
En este caso, es de vital importancia recordar que la información vale y la privacidad se merece.
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